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Oncoginecología

Oncoginecología

 

La oncoginecología es una subespecialidad de la ginecología y obstetricia, dedicada a la prevención, diagnóstico y tratamiento de los cánceres que afectan aparato reproductor femenino. Se ocupan, principalmente, del cáncer que afecta al útero, ovarios, vulva y cuello uterino.

El término oncoginecología hace referencia al estudio y tratamiento de los tumores que afectan al aparato reproductor femenino.

¿Qué factores de riesgo deben tenerse en cuenta?


En el caso del cáncer ginecológico hay que valorar siempre la historia familiar de la paciente (antecedentes de cáncer), el tratamiento hormonal recibido durante la menopausia, el hábito de fumar, no haber tenido hijos, las infecciones por el virus del papiloma humano (VPH), la obesidad, haber tomado anticonceptivos hormonales durante más de cinco años, y haber padecido otros tipos de cáncer.

 

¿Qué síntomas son más comunes?


Los síntomas dependerán de la localización del tumor, pero suelen ser síntomas comunes: el dolor abdominal y/o pélvico, las molestias urinarias, el dolor durante las relaciones sexuales, la presencia de abundante secreción vaginal de características fuera de lo habitual, las alteraciones del período menstrual y las pérdidas de sangre entre reglas o durante la menopausia.

Otros síntomas menos frecuentes son náuseas, estreñimiento, flatulencia, distensión abdominal, cansancio.

 

¿Cuál es el tratamiento más adecuado?


Los cánceres ginecológicos tienen tres opciones de tratamiento, que pueden realizarse de manera aislada o combinada: la radioterapia, la quimioterapia y la cirugía.

La mejor opción de tratamiento deberá tener en cuenta, entre otros, la localización y el tipo de tumor, la edad de la paciente y su estado general, y el estudio de extensión del tumor dentro del organismo.

Son muchos los factores que el especialista debe tener en cuenta a la hora de diseñar un tratamiento para un cáncer ginecológico. Hay que analizar bien los pros (beneficios) y contras (efectos secundarios) de cada tratamiento. Finalmente no podemos olvidar que el cáncer ginecológico afecta cada vez a mujeres más jóvenes, cuyas opciones futuras de vida reproductiva pueden verse alteradas por los tratamientos que pongamos en marcha.